Hoy celebramos los 20 años del MacBook Pro, esa joya tecnológica que fue presentada por Steve Jobs en su famosa charla de Macworld en San Francisco el 10 de enero de 2006. Desde entonces, este portátil ha sido testigo y protagonista de una evolución constante.
El MacBook Pro nació como la opción profesional dentro de la gama de Apple, una evolución del PowerBook. Pero no solo eso, también marcó el inicio de una nueva era con el cambio a procesadores Intel Core. En sus inicios, solo contaba con una versión de 15 pulgadas, seguida poco después por otra de 17 pulgadas. En 2008 se introdujo el modelo de 13 pulgadas, que finalmente se integraría en la línea del Pro al año siguiente.
Un vistazo a sus especificaciones iniciales
Los primeros modelos ofrecían pantallas panorámicas de 15.4 pulgadas, con resoluciones que dejaban boquiabierto a más de uno: ¡1,440 x 900 píxeles! El modelo base comenzaba en $1,999 y venía equipado con un procesador Core Duo a 1.67GHz, mientras que el más avanzado alcanzaba los $2,499 y tenía un Core Duo a 1.83GHz.
Cambios y controversias en su trayectoria
A lo largo de estos años, hemos visto cómo este dispositivo se ha ido transformando. Se incorporaron características innovadoras como webcams integradas y el conector MagSafe. Sin embargo, no todo ha sido un camino fácil; aspectos como la Touch Bar o el teclado mariposa generaron críticas por sus problemas recurrentes.
No podemos olvidar el gran salto que dio en 2020 al incorporar su chip M1, alejándose definitivamente de Intel y buscando una integración más profunda entre hardware y software. Este movimiento trajo consigo un incremento notable en rendimiento y eficiencia.
A medida que miramos hacia adelante, las expectativas son altas. Rumores apuntan a un rediseño importante para los modelos más avanzados hacia finales del 2026 o principios del 2027: pantallas OLED, soporte táctil e incluso un recorte estilo Dynamic Island como el del iPhone podrían estar a la vuelta de la esquina.
