La escena tecnológica está en plena efervescencia y, mientras el mundo de los portátiles enfrenta un posible aumento de precios que podría llegar hasta el 40%, Apple parece tener la jugada maestra. Su gama de Mac se está expandiendo más que nunca, con un nuevo MacBook Neo a partir de 599 dólares y rumores sobre un MacBook ‘Ultra’ que promete llevar la experiencia a otro nivel.
El dolor del mercado general
A pesar del brillo manzanero, la realidad es dura. Un estudio reciente de TrendForce revela que el coste creciente de componentes como la memoria y los procesadores podría hacer que el precio medio de los portátiles se dispare. Imagina que tienes un portátil cuyo precio base es de 900 dólares; pues bien, gracias al aumento en los precios del DRAM y SSD, estos componentes han pasado a representar más del 30%% del costo total. Esto podría forzar a las marcas a elevar sus precios por encima del 30%% solo para mantener sus márgenes.
¿Apple puede evitar la tormenta?
No podemos olvidar que Intel también ha decidido subir el precio de sus CPUs más básicos en más de un 15%. Una combinación mortal si consideramos que estos componentes podrían llegar a representar el 58%% del coste total. Sin embargo, aquí entra en juego el ingenio de Apple: diseñan su propio silicio, lo cual les da una ventaja frente a esa inestabilidad provocada por Intel.
Aun así, no están completamente a salvo. Los aumentos en los costos de memoria afectan a toda su línea; desde el Neo con sus fijos 8GB hasta las configuraciones más robustas del MacBook Pro. De hecho, hace poco retiraron la opción de actualizar la memoria del Mac Studio a 512GB; ahora solo puedes optar por un máximo de 256GB… ¡y eso después de haber subido también su precio!
Aunque TrendForce señala que las marcas con buenas relaciones con proveedores son las mejor posicionadas para afrontar esta crisis, lo cierto es que este movimiento tan drástico muestra que ni siquiera Apple es invulnerable ante las presiones del mercado.
