La última actualización de Android, la versión Canary, trae consigo algunas sorpresas que podrían remediar decisiones que muchos usuarios han criticado durante años. Con cambios en la interfaz del Pixel Launcher y nuevas funciones en camino, parece que Google está escuchando las demandas de su comunidad.
Adiós a los toggles fusionados
Una de las novedades más esperadas es el regreso de los toggles separados para Wi-Fi y datos móviles. Hasta Android 11, teníamos la opción de controlar ambos por separado, pero luego se decidió unirlos en un solo botón. ¡Qué desastre! Esto complicaba la tarea de desconectar alguna de las dos conexiones. Ahora, con esta nueva versión beta, se vislumbra un cambio a mejor: controles más simples y directos.
Nuevas funcionalidades al rescate
Además, Google está trabajando en una función nativa de bloqueo de aplicaciones. Algo tan simple debería haber estado disponible desde el principio; no es necesario depender de soluciones externas cuando podemos tener un PIN o huella dactilar para proteger nuestra privacidad. Y eso no es todo; también están probando burbujas para aplicaciones que permitirán abrirlas en ventanas flotantes. Una idea genial si se implementa correctamente.
Aunque todavía estamos en fase beta y hay que andar con precaución al instalar estas actualizaciones —puede que perdamos datos— lo cierto es que hay esperanza en el horizonte para los usuarios de Android. Un soplo de aire fresco después de tanto tiempo luchando contra problemas sencillos pero frustrantes.
