Todo comenzó con una idea brillante en la cabeza de los ejecutivos de Apple: mejorar la app de cámara del iPhone 18 Pro. En el verano de 2025, la compañía se puso en contacto con Halide, un estudio que había conquistado a muchos con sus aplicaciones fotográficas. Las charlas parecían prometedoras, pero como suele suceder en estos casos, todo se torció rápidamente.
El desenlace inesperado
A pesar de las intenciones iniciales, las negociaciones se vinieron abajo. No pasó mucho tiempo antes de que surgiera un enfrentamiento legal entre los cofundadores de Halide. Sebastian de With, uno de ellos, fue fichado por Apple como parte de su equipo de diseño justo después del fracaso en la compra. Pero no todo fue un camino de rosas; el CEO Ben Sandofsky lo despidió bajo acusaciones serias que giran en torno a malos manejos financieros.
Demandas y secretos al descubierto
Sandofsky ha llevado el asunto a los tribunales, demandando a De With por supuestamente haber usado más de 150.000 dólares en fondos de Lux para gastos personales y por haber compartido información confidencial con Apple. Por su parte, los abogados de De With sostienen que estas acusaciones son infundadas y sugieren que son simplemente una respuesta a sus intentos por esclarecer las irregularidades financieras dentro de Lux.
Aquí estamos ante una historia llena de giros inesperados donde los sueños tecnológicos chocan con la realidad del mundo empresarial. Mientras tanto, Apple sigue adelante, enfocándose en mejorar su app para que el iPhone 18 Pro pueda rivalizar con cámaras profesionales. ¿Pero hasta dónde están dispuestos a llegar para lograrlo?
