La semana pasada, los precios de los discos duros externos en las tiendas de Apple y su tienda online dieron un salto alarmante. Según el reconocido periodista Mark Gurman, que ha compartido esta información en su boletín Power On, parece que la escasez provocada por la creciente demanda impulsada por la inteligencia artificial está afectando directamente a nuestros bolsillos.
Pongamos algunos ejemplos: un disco duro externo SanDisk de 4TB que antes costaba alrededor de 500 euros, ahora tiene un precio que roza los 1.200 euros. Y si creías que el modelo de 1TB escaparía a este desastre, piénsalo dos veces, porque ha pasado de 120 a 360 euros.
La crisis del almacenamiento y sus consecuencias
Aunque Gurman aclara que no es Apple quien fija estos precios, sino los proveedores de accesorios, lo cierto es que para nosotros, como consumidores, eso no cambia mucho la situación. La realidad es dura: encontrar estos discos en el sitio web de Apple es casi misión imposible; la mayoría están agotados o sin disponibilidad ni para entrega ni para recoger en tienda. Aquellos afortunados que se atrevan a ir a una Apple Store física pueden encontrarse con el mismo panorama pero con precios igualmente inflados.
Un problema más amplio para el consumidor
No es solo un problema aislado. Este incremento en los precios y la falta de stock también afecta a otras grandes cadenas como Best Buy o Amazon. Todo esto se origina por una crisis generalizada en el suministro que llevó a Apple a aumentar el precio del MacBook Air y del MacBook Pro en 100 euros hace poco tiempo. Hasta han tenido que eliminar la opción del upgrade a 512GB RAM en el Mac Studio, todo debido a esta vorágine del mercado impulsada por los contratos empresariales jugosos frente al mercado consumidor.
A medida que avanzamos hacia 2026, las cosas parecen empeorar, y mientras tanto nosotros seguimos aquí preguntándonos cómo nos afectan estas decisiones desde tan lejos.
