Hoy, Apple ha lanzado una advertencia clara y contundente para todos aquellos usuarios de iPhone que todavía están en versiones antiguas de iOS, como el 13 o el 14. La compañía nos insta a dar un paso adelante y actualizar a iOS 15. ¿La razón? Protegernos de posibles hackeos a través de contenido malicioso en la web. En un documento de soporte, Apple menciona preocupantes informes sobre herramientas de hacking que son efectivas contra estas versiones más viejas.
¿Qué está pasando realmente?
Los hackers están utilizando kits de explotación conocidos como “Coruna” y “DarkSword”, capaces de aprovechar vulnerabilidades desde iOS 13 hasta la versión 17.2.1. Así que si te preguntas si deberías hacer ese cambio, la respuesta es un rotundo sí: “Si tu iPhone no tiene el software más reciente, actualízalo para proteger tus datos,” advierte Apple.
No hay tiempo que perder
A medida que han ido surgiendo las vulnerabilidades, Apple ha lanzado parches para solucionarlas, así que si ya has dado el salto a la última versión disponible para tu dispositivo, ¡estás a salvo! Las actualizaciones de seguridad se lanzaron el 11 de marzo, y es crucial que quienes aún tienen esas versiones antiguas hagan la actualización pronto. Además, aquellos con software obsoleto recibirán una alerta adicional para instalar una Actualización Crítica de Seguridad en los próximos días.
Recuerda que todos los modelos con iOS 13 o 14 pueden actualizarse sin problemas a iOS 15; no hay ningún modelo en circulación que se quede estancado en esas versiones finales. Para mayor tranquilidad, Safari también cuenta con la función Apple Safe Browsing activada por defecto, bloqueando esos dominios maliciosos identificados durante estos ataques.
Si por alguna razón no puedes actualizar tu dispositivo ahora mismo, considera activar el Modo Bloqueo disponible en iOS 16 o posterior. Este modo es una capa extra de protección diseñada para aquellos en riesgo de ataques patrocinados por estados; sin embargo, no está pensado para el usuario común. Hasta ahora no hay evidencias claras de ataques dirigidos específicamente en EE.UU., aunque sí se han reportado casos en Ucrania, China y otros países.
