La llegada del primer iPhone plegable de Apple está lejos de ser un paseo triunfal. En lugar de estar atascado por problemas con sus componentes o la pantalla, como muchos podrían pensar, los obstáculos parecen venir más bien de negociaciones complicadas sobre precios con sus socios fabricantes y una indecisión sobre los materiales para las bisagras.
Según el filtrador chino Fixed Focus Digital, este dispositivo, que promete desplegarse como un libro para mostrar una pantalla similar a la del iPad mini, podría ver la luz a finales de este año. Pero ojo, porque aunque se habla de que tendrá una pantalla principal de 7.8 pulgadas y otra cubierta de 5.5 pulgadas, no hay consenso sobre cuándo exactamente estará disponible; algunos dicen que en septiembre y otros apuntan a diciembre.
Dudas en el aire
En una reciente publicación en Weibo, Fixed Focus Digital compartió que Apple todavía no se decide entre dos opciones para las bisagras: metal líquido o aleación de titanio impresa en 3D. Este último material ya ha sido utilizado en el iPhone Air, pero sería la primera vez que Apple lo usaría en una parte mecánica crucial del dispositivo. La idea inicial era usar metal líquido desde marzo del año pasado, lo cual mejoraría la durabilidad y reduciría el problema del desgaste en la pantalla.
Precios que asustan
Sin embargo, las negociaciones sobre precios con su socio ensamblador podrían poner más palos en la rueda. Se rumorea que este iPhone plegable podría costar casi el doble que el actual iPhone 17 Pro Max, oscilando entre $2000 y $2500. ¿Estamos preparados para tal inversión?
Aparte de todo esto, se espera que cuente con dos cámaras traseras, una cámara frontal y Touch ID integrado en el botón de encendido. Y aunque aún queda camino por recorrer antes del lanzamiento definitivo, nos deja reflexionando sobre si vale realmente la pena esperar algo tan innovador.
