Hoy, Apple ha decidido dar un paso más en su larga disputa legal y ha solicitado formalmente al Tribunal Supremo de EE. UU. que revise una serie de decisiones relacionadas con las normas y tarifas de enlaces en la App Store. Todo comenzó en 2021 cuando Apple se enfrentó a Epic Games y, aunque salió victorioso en muchos aspectos, la jueza Yvonne Gonzalez Rogers le obligó a aflojar sus estrictas reglas que prohibían enlazar a otras opciones de pago. Así, se abrió una puerta para que los desarrolladores pudieran ofrecer alternativas.
Una victoria a medias
A pesar de cumplir con la orden judicial, Apple no dejó pasar la oportunidad de cobrar entre un 12% y un 27% por esos enlaces, mucho más que su tarifa estándar del 15% al 30%. Esto hizo que la mayoría de los desarrolladores no vieran beneficios reales y optaran por seguir usando el sistema tradicional. Además, las restricciones sobre el diseño de botones limitaban a los creadores a usar un simple enlace en texto plano.
Caminos legales cruzados
No contento con esto, Epic Games volvió ante Gonzalez Rogers alegando que Apple estaba violando su orden. En abril de 2025, ella determinó que efectivamente había desacato por parte de Apple. Desde entonces, la compañía no ha podido cobrar ningún tipo de comisión por enlaces en aplicaciones ajenas a su ecosistema.
A pesar del revés judicial, Apple ha presentado apelaciones y el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito respaldó el fallo inicial pero consideró que deberían permitirles cobrar una tarifa razonable por su propiedad intelectual. Sin embargo, lo que realmente preocupa a Apple es dejar en manos del tribunal la decisión sobre cuánto pueden cobrar.
A día de hoy, Apple sostiene dos puntos clave contra esta decisión: primero, argumenta que no se le debería haber considerado en desacato porque nunca se le prohibió cobrar tarifas al conectar con opciones externas; segundo, insiste en que este enfoque basado en el ‘espíritu’ del fallo judicial abre puertas peligrosas para abusos legales.
Esa ambigüedad es algo con lo que han estado luchando desde hace tiempo y ahora están utilizando fallos previos como referencia para defenderse. Al final del día, ellos consideran que esta situación podría tener repercusiones masivas sobre cómo funciona todo el mercado global de aplicaciones.
Parece ser un capítulo más dentro de esta saga legal entre titanes tecnológicos; tanto Epic como Apple han acordado acelerar el proceso y esperan tener una respuesta del Tribunal Supremo antes del receso estival.
Este verano promete ser caluroso no solo por las temperaturas sino también por este enfrentamiento judicial sin precedentes.
