En una jugada que ha sorprendido a muchos, Apple ha decidido colaborar con Intel para fabricar algunos de sus chips en Estados Unidos. Así lo anunció el presidente Trump, quien no dudó en compartir la noticia a través de sus redes sociales. La reacción del mercado fue inmediata; las acciones de Intel subieron un 9% en el premercado, mientras que Apple también vio un ligero aumento del 0,6%.
¿Qué significa esta alianza?
Aún no hay comentarios oficiales por parte de Apple ni de Intel sobre este acuerdo, pero se rumorea que ambas compañías ya habían establecido un primer entendimiento. Según The Wall Street Journal, Intel fabricaría procesadores basados en los diseños de Apple, algo similar a lo que actualmente hace TSMC. Se especula que Intel podría encargarse de algunos de los chips más económicos usados en dispositivos Apple, como el M-series presente en ciertos modelos de iPad y Mac.
Cambio de estrategia para Apple
No podemos olvidar que antes del uso del silicio propio, Apple dependía de los chips diseñados por Intel para sus Macs. Sin embargo, las constantes demoras con estos componentes llevaron a la compañía a tomar otro rumbo. Hoy día, Apple diseña sus propios chips basados en arquitectura Arm y confía en TSMC para su fabricación, lo que le otorga mayor control sobre los tiempos de lanzamiento.
A pesar de esto, Apple nunca había considerado a Intel como proveedor principal; la historia entre ambas no ha sido sencilla y el fabricante ha quedado atrás frente a competidores como TSMC o Samsung. Pero quizás las cosas estén cambiando bajo el liderazgo de Lip-Bu Tan, quien asumió como CEO el año pasado tras una serie de reestructuraciones dentro de Intel. Desde entonces, hemos visto cómo su estrategia está dando frutos: las acciones han aumentado un increíble 464% en solo un año.
Además, el gobierno estadounidense se hizo con una participación del 10% en Intel al convertir $8.9 mil millones en subvenciones no pagadas del Chips Act en acciones. Esta movida refuerza aún más la posición estratégica tanto para Intel como para el ecosistema tecnológico estadounidense.
Por otro lado, Apple busca diversificar su cadena de suministro ya que actualmente depende exclusivamente de TSMC para la producción del silicio que alimenta sus dispositivos. En su última llamada trimestral sobre resultados financieros, Tim Cook mencionó que la oferta del iPhone 17 había estado limitada debido a dificultades para conseguir suficientes chips A19 y A19 Pro desde TSMC.
Con la creciente demanda impulsada por la inteligencia artificial, TSMC tiene menos capacidad disponible para satisfacer las necesidades del mercado consumerista. Esto deja a Apple jugando con cartas limitadas cuando se trata de asegurar espacios de producción.
