Hoy es un día triste para muchos, ya que tres tiendas de Apple en Estados Unidos echan el cierre definitivo. Este movimiento, que ya se había anticipado, afecta a las ubicaciones de Trumbull en Connecticut, North County en Escondido, California y Towson Town Center en Maryland. ¿Y qué hay detrás de esta decisión? Según la compañía, se trata de una «decisión difícil» debido a las condiciones decrecientes en los centros comerciales donde se encuentran estas tiendas.
Un hito sindical que se apaga
Es importante destacar que la tienda del Towson Town Center fue la primera en todo EE. UU. donde los empleados decidieron organizarse y crear un sindicato en 2022. Formando parte del Colegio de Empleados Minoristas Organizados, estos trabajadores firmaron un acuerdo colectivo con Apple en 2024. Sin embargo, ahora ven cómo su esfuerzo por dignificar sus derechos laborales se ve empañado por este cierre.
Protestas y apoyos ante el cierre
A pesar de las razones dadas por Apple, los empleados y su sindicato han alzado la voz contra esta decisión. Los políticos locales también han mostrado su apoyo a los trabajadores del Towson, quienes se sienten traicionados al ver que sus compañeros no sindicalizados de Trumbull y North County recibirán ofertas para trasladarse a otras tiendas cercanas mientras ellos quedan fuera de esa opción.
El presidente del IAM, Brian Bryant, no ha dudado en calificar la situación como una posible bustificación del sindicato. «Los trabajadores votaron por unirse al IAM y ahora están siendo castigados por ello», aseguró Bryant. Para añadir más sal a la herida, Towson Town Center ha estado sufriendo una clara caída económica y ha perdido otros grandes minoristas.
Aunque Apple ha afirmado que no tiene planes inmediatos para abrir nuevas tiendas en la zona, sí dejó claro que si lo hiciera dentro de 18 meses tras ratificarse el acuerdo colectivo, los afectados tendrían prioridad para ser recontratados. Pero con tanta incertidumbre flotando en el aire, es comprensible que muchos trabajadores empiecen a preguntarse si realmente vale la pena luchar por sus derechos.
