La historia que nos trae hoy es sobre TSMC, el gigante taiwanés que fabrica chips para Apple, y su reciente anuncio de un aumento de precios que podría llegar hasta el 10% a partir de 2027. En un informe revelador de Nikkei Asia, se detalla que la compañía ha comenzado conversaciones con sus clientes sobre este incremento, que afecta tanto a las tecnologías más antiguas como a los procesos avanzados de 7 nanómetros y menos, esenciales para los procesadores A-series y M-series de Apple.
Un golpe al bolsillo del consumidor
Las negociaciones comenzaron en junio y, según parece, han llegado a buen puerto este mes. Lo curioso es que quienes hagan pedidos adicionales para computación de alto rendimiento podrían ver cómo sus facturas aumentan entre 10% y 15%. Esto nos hace pensar: ¿quién va a asumir estos costes? Porque si bien TSMC ha optado por retrasar el aumento hasta 2027 para dar margen a sus clientes, está claro que algo no cuadra.
¿Aguantará Apple el tirón?
Apple, siendo su mayor cliente, tiene un papel crucial en esta trama. Este aumento llega justo cuando se rumorea que la empresa lanzará nuevos modelos del iPhone 18 y celebrará el 20 aniversario del iPhone. La gran pregunta es: ¿pasará Apple estos incrementos a sus usuarios o decidirá absorberlos? Hay que recordar que recientemente Tim Cook ya anunció subidas dramáticas en múltiples líneas de productos debido al encarecimiento del almacenamiento y otros componentes clave. Así que lo único seguro aquí es la incertidumbre.
