El pasado 30 de julio, Tim Cook se despidió como CEO de Apple en lo que fue su última llamada de ganancias. Desde que tomó las riendas de la compañía hace 15 años, después de la renuncia de Steve Jobs, el gigante tecnológico ha cambiado a pasos agigantados. Y ahora, con John Ternus listo para asumir el mando el próximo 1 de septiembre, es momento de reflexionar sobre cómo se ha transformado Apple bajo la mirada atenta de Cook.
Un crecimiento sin precedentes
Cuando Tim Cook asumió como CEO en agosto de 2011, los ingresos anuales de Apple eran $108 mil millones. Ayer, durante la llamada con los inversores, quedó claro que ese número no solo se ha multiplicado; ¡se ha disparado! En el tercer trimestre del año fiscal 2026, Apple reportó unos impresionantes $109.4 mil millones en un solo trimestre. Para poner esto en perspectiva: en el mismo periodo del año anterior, sus ingresos alcanzaron los $416 mil millones.
Innovación constante y servicios al alza
En cuanto a los iPhones, la cifra pasó de generar $47 mil millones en 2011 a $54.3 mil millones este último trimestre. La valoración también ha sido un tema candente; aunque hoy las acciones bajaron tras advertencias sobre problemas en la cadena de suministro, Apple logró alcanzar una capitalización bursátil que superó brevemente los $5 billones. Desde ser pionera al llegar a un billón hasta convertirse en la segunda empresa en alcanzar los cinco billones – todo un recorrido épico.
Bajo su liderazgo también hemos visto un auge descomunal en el sector servicios: si hace 15 años estos apenas generaban $9.4 mil millones anuales, hoy ya estamos hablando de $30.7 mil millones solo este trimestre. Y eso no es todo; ¡Apple cuenta ya con más de 1.5 mil millones de suscripciones! Desde Apple Pay hasta Apple Music y muchas más innovaciones que han llegado para enriquecer nuestras vidas digitales.
No podemos olvidar mencionar cómo Cook impulsó el lanzamiento exitoso del Apple Watch o los AirPods, productos que rápidamente se han convertido en esenciales para muchos usuarios. Todo esto mientras aseguraba dividendos trimestrales desde 2012 y devolvía más de un billón a sus accionistas.
Con Ternus al timón y Cook permaneciendo como presidente ejecutivo para guiar desde detrás del escenario ante cualquier desafío regulatorio futuro, hay una sensación palpable entre todos nosotros: la historia de Apple sigue escribiéndose y promete ser tan emocionante como siempre.
