El panorama tecnológico se agita con la noticia de que Qualcomm ha decidido aumentar los precios de sus chips, y esto comienza a partir de mañana. Así lo anunció la compañía en un comunicado hace unas semanas, dejando claro que no podían seguir soportando el aumento constante de los costos de los proveedores. «Estamos solo pasando esos grandes incrementos a nuestros clientes», comentó Cristiano Amon, CEO de Qualcomm, durante una entrevista con Reuters.
Impacto en el mercado y en Apple
Es interesante observar cómo esta subida repercute especialmente en gigantes como Apple, que aunque está intentando hacer la transición hacia sus propios chips modem, todavía depende de Qualcomm para los modelos del iPhone 17. Se habla ya del fin del modelo Pro cuando llegue el iPhone 18 Pro en septiembre, pero parece que el iPhone 17 seguirá vigente por un tiempo más. Además, rumores apuntan a que algunas versiones del nuevo iPhone podrían contar con un chip C2 diseñado por Apple, prometiendo velocidades 5G más rápidas.
Desafíos comunes y la situación actual
No podemos olvidar que este aumento en los precios no solo afecta a Qualcomm; toda la industria está sintiendo el peso de problemas similares. Los precios del DRAM y del almacenamiento han subido debido a cuestiones de suministro, llevando a muchos fabricantes a incrementar también sus propios costos. De hecho, Apple ya había ajustado los precios de Macs e iPads en junio, y se espera que los nuevos modelos del iPhone 18 sean más caros que antes.
Amon también destacó que las expectativas sobre los ingresos provenientes de Apple han cambiado drásticamente: se prevé una caída cercana al 50%% entre el trimestre de septiembre y diciembre debido a restricciones en la oferta. Esto significa menos componentes Qualcomm dentro del nuevo lineup de iPhones.
Aparte de su relación con Apple, Qualcomm también fabrica chips móviles para Samsung y otros fabricantes. La estrategia ahora es clara: incrementar precios por todo su catálogo y negociar individualmente con cada cliente.
