¿Quién lo iba a decir? Apple, esa gigante de la tecnología que siempre parece tener todo bajo control, se encuentra en un pequeño lío con su proveedor chino BOE. Resulta que la producción de los paneles OLED para el iPhone no va como debería, y eso ha llevado a la marca a cambiar millones de pedidos hacia Samsung Display. Una decisión nada fácil.
Problemas sin resolver
A lo largo del último año, BOE ha tenido sus altibajos, y en noviembre y diciembre esos problemas se intensificaron. Algunos procesos de fabricación han dado más quebraderos de cabeza de lo esperado, llegando incluso a detener completamente la producción de ciertos modelos. Y es que BOE tenía la responsabilidad de proveer paneles OLED para varios modelos: desde el iPhone 13 hasta el 17 e incluso para el próximo iPhone 17e.
Un año complicado
No es la primera vez que BOE tropieza con las exigencias de calidad impuestas por Apple. Sin embargo, lo curioso es que antes estaban entregando paneles LTPS OLED para los iPhone 15 y 16 sin mayores inconvenientes. Pero claro, los LTPO del iPhone 17 son otro nivel y ahí parece que les ha costado más dar la talla.
Como si esto fuera poco, Samsung Display no ha dejado pasar esta oportunidad y ha empezado a recoger pedidos que anteriormente estaban destinados a BOE. El año pasado, BOE logró enviar alrededor de 40 millones de paneles OLED para el iPhone, pero con estos contratiempos seguramente esas cifras van a caer en picado.
A todo esto hay que añadirle el trasfondo tenso entre ambas empresas: después de acusaciones mutuas por robo de secretos comerciales y una investigación del ITC en Estados Unidos que casi termina mal para BOE, finalmente llegaron a un acuerdo. Parece que las cosas están cambiando rápido en este mundo tecnológico donde cada movimiento cuenta.
