La historia que hoy nos ocupa es la resistencia de Apple y otros gigantes de la tecnología ante un ambicioso plan del gobierno indio. Este plan, que ha levantado más de una ceja, busca que las compañías entreguen el código fuente de sus sistemas operativos para ser revisados por razones de seguridad. ¿Qué implica esto? Bueno, en un país donde los fraudes online están aumentando a pasos agigantados, el primer ministro Narendra Modi ha propuesto 83 estándares de seguridad que podrían obligar a las empresas a hacer entrega de esta información sensible.
Un debate candente sobre la privacidad
No se trata solo de una simple solicitud. Los estándares incluyen medidas como notificar al gobierno sobre actualizaciones importantes y almacenar registros de auditoría. Pero lo más polémico es el requerimiento de entregar el código fuente a laboratorios designados por el gobierno para examinar posibles vulnerabilidades. ¡Menuda jugada!
Tensión en la industria tecnológica
Aparte de Apple, compañías como Google, Samsung, y Xiaomi, así como grupos industriales como MAIT, han levantado la voz contra esta propuesta. ¿El motivo? La falta de precedentes globales y el temor a revelar secretos comerciales cruciales. Las conversaciones sobre este tema comenzaron en 2023, pero hasta ahora no habían sido consideradas oficialmente por el gobierno.
El secretario del IT indio, S. Krishnan, ha asegurado que están dispuestos a escuchar preocupaciones legítimas “con mente abierta”, aunque advierte que es “prematuro” sacar conclusiones sobre las propuestas actuales. Sin embargo, hay quien sostiene con firmeza que no hay marcha atrás: los documentos oficiales revisados por Reuters dejan claro que esta cuestión está sobre la mesa.
Además, cabe recordar cómo Apple ya había mostrado su desacuerdo en diciembre pasado respecto a otra directiva del gobierno indio: se pretendía obligar a incluir una aplicación estatal en todos los iPhones vendidos allí. Tras múltiples protestas por parte de defensores de la privacidad y oposición política, finalmente se decidió dejarlo fuera.
