En un giro inesperado de los acontecimientos, Apple ha decidido tirarle el guante a Samsung en Corea del Sur. La compañía de Cupertino no se ha andado con rodeos y ha solicitado al tribunal estadounidense que exija documentos internos de Samsung, todo esto como parte del proceso de descubrimiento en una demanda antimonopolio que ya lleva tiempo dando guerra.
Para ponernos en contexto, el Departamento de Justicia (DOJ) presentó una demanda contra Apple en marzo de 2024, acusándola de utilizar las reglas de la App Store y su control sobre funciones clave del iPhone para aplastar a la competencia. Con el intento de Apple por desestimar el caso fallido, ahora la batalla se centra en obtener información crucial.
Samsung, Protagonista Indiscutible
¿Y quién es el protagonista central? Sí, lo adivinaste: Samsung. En todas las denuncias se menciona a Samsung como el «competidor más cercano» de Apple. Se alega que las acciones de Apple llevaron a Samsung a dejar de fabricar smartwatches compatibles con iPhone desde 2021. En este escenario complicado, Apple también ha pedido documentos a la filial estadounidense, Samsung Electronics America, pero esta última se ha negado alegando que toda la información relevante está bajo llave en su casa matriz en Corea del Sur.
La Búsqueda Continúa
A pesar de esto, Apple no se rinde. En un memorando presentado el 7 de abril, han instado al tribunal a emitir una carta formal bajo la Convención sobre la Obtención Internacional de Pruebas –una herramienta que permite solicitar documentos desde entidades extranjeras–. Lo que buscan son datos sobre investigación de mercado, ventas y hasta análisis sobre cómo los consumidores cambian entre dispositivos. También están tras acuerdos con desarrolladores y detalles relacionados con servicios como Samsung Pay.
Uno podría pensar que esto es solo un juego entre gigantes tecnológicos; sin embargo, este tira y afloja también incluye elementos sorprendentes como Smart Switch, una herramienta que permite mover contenido desde un iPhone a un dispositivo Samsung. Esto pone sobre la mesa cuestiones importantes sobre cómo los consumidores toman decisiones al cambiar entre marcas.
Aun así, aunque el tribunal acceda a la solicitud, serán las autoridades surcoreanas quienes tendrán la última palabra respecto a si cooperan o no con esta petición judicial. Y claro está, siempre existe la posibilidad de que Samsung plantee objeciones basadas en sus leyes locales.
