En un giro que no sorprende a nadie, Apple ha salido al paso de las nuevas normas propuestas para su App Store en el Reino Unido, calificándolas de “altamente intrusivas”. Este miércoles, la compañía hizo oír su voz en respuesta a la Autoridad de Competencia y Mercados (CMA), que busca obligarles a modificar sus reglas sobre cómo dirigen su negocio. ¿La razón? Quieren que los desarrolladores tengan la libertad de enlazar opciones de pago fuera del App Store, lo que, según ellos, podría reducir tarifas y fomentar una competencia más saludable.
Actualmente, los desarrolladores británicos están atados de manos; no pueden dirigir a los clientes hacia alternativas fuera del App Store. Esto contrasta con lo que sucede en Estados Unidos y Europa, donde ya se permite. La CMA asegura que aunque Apple puede cobrar tarifas a los desarrolladores, estas deben ser justas y razonables, lo suficiente como para permitir que los ahorros lleguen a los consumidores o se reinviertan en innovación.
El lado oscuro de las tarifas
Pero Apple no se queda callada. Afirma rotundamente que las reglas propuestas por la CMA amenazan con socavar la innovación y la inversión. Según ellos, imponer restricciones sobre las tarifas es como abrir la puerta a una regulación de precios disfrazada. “No hay pruebas concretas”, dicen desde Apple, “de que permitir enlaces externos vaya a traducirse en ahorros para los usuarios”. Y añaden un dato contundente: solo el año pasado, su App Store facilitó más de 46.5 mil millones de libras en facturación y ventas en el Reino Unido.
CMA: Una mirada crítica
Desde la CMA han respondido con firmeza: “Nuestra consulta propone principios para asegurar que las tarifas cobradas por Apple y Google sean justas y razonables”, explican, dejando claro que no están buscando fijar precios directamente. Mientras tanto, ambos gigantes tecnológicos siguen bajo el ojo crítico de las autoridades británicas tras ser designados con estatus estratégico el año pasado. Esta designación les otorga ciertas exigencias destinadas a abrir sus plataformas a una mayor competencia.
Así estamos hoy: un tira y afloja entre innovación e imposiciones regulatorias donde todos esperan ver quién sale ganando al final del día.
