El pasado miércoles, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo un anuncio que ha dejado a muchos en la industria tecnológica con la mosca detrás de la oreja: a partir del 9 de abril, se aplicarán enormes aranceles a las importaciones desde varios países. Esto supone un verdadero quebradero de cabeza para Apple, cuyos iPhones y otros dispositivos importados desde China, India y Vietnam se verán afectados por aranceles que van desde el 54% hasta el 46%. La preocupación es palpable.
Un golpe duro para los márgenes
Ming-Chi Kuo, analista experto en la cadena de suministro de Apple, no se ha quedado callado ante esta situación. Si la compañía no decide aumentar sus precios, podría enfrentar una caída significativa en su margen bruto de beneficios entre un 8.5% y un 9%. Pero Kuo ha compartido cinco estrategias que podrían ayudar a Apple a navegar estas aguas turbulentas sin ahogar su rentabilidad.
Estrategias para minimizar el daño
Primero, Apple podría incrementar su producción de iPhones en India. Si logran asegurar exenciones arancelarias mediante nuevos acuerdos comerciales con EE.UU., y aumentan su capacidad productiva allí por encima del 30% del suministro global, el impacto negativo podría reducirse entre un 1% y un 3%.
Además, hay otra opción sobre la mesa: subir los precios de los modelos Pro del iPhone. En el mercado estadounidense, estos modelos premium representan entre el 65% y el 70% de las ventas. Como bien señala Kuo, “los consumidores que buscan lo mejor suelen aceptar más fácilmente las subidas de precio”. Así que si es necesario ajustar precios en esos modelos, sería una alternativa viable.
No podemos olvidar otras posibilidades como aumentar las subvenciones para operadores o reducir los valores de canje para mitigar parte del coste adicional generado por los aranceles. Y claro está, también existe la opción de presionar aún más a sus proveedores para recortar gastos.
A pesar del revés que esto representa –con una caída del precio de las acciones de Apple superior al 7% tras el anuncio– Kuo tiene fe en que este bajón no será eterno. Aunque si su margen bruto cae por debajo del 40%, él cree que eso será solo temporal.