El nuevo iPad Air ha llegado a nuestras manos, y aunque su diseño nos resulta familiar, es lo que hay en su interior lo que realmente nos llama la atención. Con la llegada del chip M4, esta tablet promete ofrecernos un rendimiento más ágil justo a tiempo para su lanzamiento este miércoles. Pero, ¿es suficiente?
Muchos de los expertos han coincidido en que las mejoras son sutiles y más bien continuistas. La apariencia sigue siendo casi idéntica al modelo anterior, pero eso no significa que no haya sorpresas bajo esa cubierta. Un ejemplo claro es el aumento de memoria hasta 12GB, que definitivamente hace una diferencia al abrir varias aplicaciones a la vez.
Evolución o estancamiento
Aunque algunos críticos como Tom’s Guide sugieren que el diseño podría estar algo calcificado, no podemos negar que se ve muy bien: ligero, delgado y con bordes estilizados. Sin embargo, si miramos hacia atrás, poco ha cambiado desde 2020. El verdadero cambio aquí es ese chip M4, que los revisores han señalado como claramente más rápido que el M3 anterior.
Rendimiento impresionante en tareas inteligentes
Mashable destacó cómo este nuevo chip se desenvuelve excepcionalmente bien en tareas relacionadas con inteligencia artificial. Han probado funciones como las auto-transcripciones de Final Cut Pro y ¡vaya! Los resultados fueron casi instantáneos. Imagínate grabar una nota o una entrevista y tenerla transcrita al instante solo con apretar un botón.
Aun así, Gizmodo nos recuerda que hay matices importantes: el chip del iPad Air no es exactamente igual al del MacBook Air; tiene menos núcleos y por ende un rendimiento algo limitado en tareas gráficamente exigentes. Pero incluso así, mejora notablemente comparado con sus predecesores.
Además, los nuevos chips de conectividad integrados aseguran velocidades rápidas gracias a Wi-Fi 7 y Bluetooth 6. A pesar de que esto puede no alterar drásticamente nuestra experiencia diaria con el dispositivo, contar con tecnología actualizada siempre es un punto a favor para mantenernos al día.
