En una jugada que ha estado cocinándose durante más de un año, JPMorgan Chase se prepara para asumir el control de la Apple Card, según informes del The Wall Street Journal. A no ser que surjan contratiempos de última hora, este movimiento representa un cambio significativo en el panorama financiero de Apple. ¿Qué ha llevado a esta separación entre Apple y Goldman Sachs? La razón es clara: las pérdidas han apretado las tuercas.
Desde hace más de dos años, rumores sobre la intención de Goldman Sachs de poner fin a su colaboración con Apple han ido tomando fuerza. La presión por reducir su exposición en productos bancarios para consumidores ha sido cada vez más evidente. Se estima que Goldman Sachs está vendiendo aproximadamente 20 mil millones de dólares en saldos pendientes de la Apple Card con un descuento superior a 1.000 millones, algo poco común en este tipo de acuerdos co-brandeados.
Cambio estratégico ante tiempos difíciles
A medida que los problemas aumentaban, como tasas de morosidad superiores a lo normal y una alta exposición a prestatarios subprime, encontrar un comprador se convirtió en todo un desafío. Sin embargo, JPMorgan Chase había mostrado interés desde hace tiempo y ya estaba perfilándose como el favorito para hacerse cargo.
Nuevas oportunidades con JPMorgan Chase
No solo esto, sino que junto al nuevo rol como emisor de la Apple Card, JPMorgan también tiene planes para lanzar una nueva cuenta de ahorros específica para usuarios de Apple. Pero ojo: aquellos que actualmente tienen cuentas ahorradoras con Goldman Sachs no serán trasladados automáticamente; tendrán que decidir si quieren seguir allí o abrir nuevas cuentas con Chase. En resumen, los cambios están aquí y los usuarios deberán estar atentos a cómo evolucionan sus opciones financieras.
