Todo comenzó cuando Apple decidió dar un paso adelante y solicitar una medida cautelar contra OpenAI en medio de una demanda que está tomando más impulso del que deberían tener estos enfrentamientos. La respuesta de OpenAI llegó tan rápido como un rayo, presentando un alegato público que incluye mensajes internos y correspondencia legal, dejando claro que no se van a quedar callados.
La demanda de Apple: ¿un ataque personal?
Ayer, los de Cupertino decidieron poner en marcha su estrategia legal al presentar una moción para impedir que OpenAI y dos ex-empleados, Chang Liu y Tang Tan, accedan a lo que ellos consideran información confidencial. En su documento afirmaron con rotundidad: «Apple sufrirá daños irreparables sin una medida cautelar». Pero esto no es solo cuestión de dinero; se siente el aire tenso entre estas dos gigantes tecnológicas.
La defensa de OpenAI: una historia complicada
En medio del revuelo, OpenAI salió al paso con un post titulado «Apple se está equivocando», donde califican la demanda como «descuidada, agresiva y curiosamente personal». La compañía argumenta que los problemas comenzaron por un simple error administrativo: el abogado externo de Apple envió un correo a la persona equivocada después de confundir dos apellidos asiáticos. Para colmo, publicaron toda la cadena de correos mostrando el malentendido y la disculpa correspondiente.
Pero eso no es todo. También expusieron conversaciones por iMessage donde empleados de Apple pedían ayuda a Liu para localizar archivos técnicos tras su salida en enero. Incluso había solicitudes para enviar archivos desde cuentas vinculadas a iCloud. Uno de los participantes en este hilo llegó a calificar esa interacción como «altamente irregular».
OpenAI defendió también a Tan, quien trabajó 24 años en Apple antes de cofundar io Products junto a Jony Ive, empresa que se fusionó con OpenAI en julio del año pasado. Resaltaron cómo siempre han dejado claro dentro del equipo la necesidad de alejarse completamente de cualquier información confidencial ajena.
Además, Apple ha manifestado que más de 400 ex-empleados suyos ahora forman parte del equipo de OpenAI. Y así sigue esta saga judicial mientras esperamos a ver cuándo se programará la audiencia sobre la solicitud cautelar. Un espectáculo digno del mejor drama tecnológico.
