La historia del Galaxy Z TriFold de Samsung ha sido corta, y no precisamente dulce. Apenas tres meses después de su lanzamiento, la compañía surcoreana ha decidido discontinuar este modelo, que prometía ser la revolución en el mundo de los smartphones. Según informan fuentes cercanas a la marca, las ventas cesarán primero en Corea del Sur, donde salió al mercado en diciembre, y luego se darán por concluidas en Estados Unidos una vez que logren vender el inventario restante.
Un sueño fugaz
Aunque ya está listado como «agotado» en su página web, aquellos que aún deseen hacerse con uno pueden encontrarlo en algunas tiendas físicas de Samsung. Su precio de 2,899 dólares lo convierte en una opción premium; sin embargo, parece que esta inversión no ha convencido a muchos consumidores.
Tecnología con sabor a decepción
El Galaxy Z TriFold, el primer smartphone con un área de pantalla notablemente ampliada gracias a su diseño plegable doble, fue presentado con grandes expectativas. Se abría a un tamaño impresionante de 10 pulgadas y contaba con una pantalla exterior de 6.5 pulgadas. Sin embargo, las promesas sobre la minimización del pliegue y su grosor sorprendentemente delgado quedaron opacadas por una realidad poco convincente para los usuarios.
Además, el dispositivo estaba equipado con una batería de 5,600 mAh y tres cámaras traseras que incluían un sensor principal de 200 megapíxeles. A pesar de sus características innovadoras y la posibilidad de usar múltiples aplicaciones al mismo tiempo o disfrutar del contenido a pantalla completa, parece que estas maravillas tecnológicas no fueron suficientes para conquistar al público.
Así termina la andanza del Galaxy Z TriFold: un proyecto ambicioso pero fallido que nos recuerda cómo incluso los gigantes tecnológicos pueden tropezar cuando se aventuran demasiado lejos.
