Las tarjetas de regalo de Apple se han convertido en uno de esos regalos imprescindibles durante las fiestas. Si hoy te ha tocado una, seguro que te preguntas qué puedes hacer con ella y qué no. Vamos a aclararlo.
Una vez que canjeas tu tarjeta, el valor se suma a tu saldo de cuenta de Apple y se aplica automáticamente al finalizar la compra cuando decides adquirir algo elegible. Puedes usarla para un montón de productos, servicios y contenido digital. Sin embargo, hay límites claros sobre su uso.
¿Para qué sirven exactamente?
Puedes utilizar tu tarjeta para:
- Comprar hardware y accesorios directamente en apple.com, en la app de Apple Store o en cualquier tienda física.
- Apropiar el saldo para hardware cuando pagues, usando otro método para cubrir el resto del importe.
- Adquirir apps y juegos en la App Store, incluyendo esas compras dentro de las aplicaciones.
- Pagar por contenido digital como películas, series y libros a través de las tiendas digitales de Apple.
- Suscribirte a servicios como Apple Music, Apple TV+, Apple Arcade, e incluso almacenamiento en iCloud+, así como suscripciones a apps externas que se facturan por medio de la App Store.
No todo vale
A pesar de su versatilidad, hay cosas que no podrás hacer:
- No podrás usarla para comprar productos o servicios fuera del ecosistema Apple; eso incluye comercios ajenos.
- No puedes iniciar pagos recurrentes como los planes de AppleCare+, sin tener otra tarjeta añadida.
- No es posible canjear saldos entre países o regiones porque estas tarjetas suelen estar bloqueadas regionalmente.
- Tampoco puedes transferir tu saldo a otras tarjetas o intercambiarlo por efectivo.
Aunque están diseñadas para ser más flexibles que las antiguas tarjetas solo para la App Store o tienda física, sigue habiendo ciertas limitaciones. En resumen: funcionan genial para compras directas en Apple y sus suscripciones, pero no sustituyen un método tradicional si buscas regalar o gastar fuera del mundo Apple.
