La próxima generación de MacBook, asequible para muchos, está dando mucho de qué hablar. Según el periodista Mark Gurman de Bloomberg, Apple ha estado experimentando con colores tan alegres como amarillo claro, verde suave, azul y rosa, todo un cambio respecto a los tonos más sobrios que hemos visto hasta ahora en su línea actual de portátiles.
En su boletín Power On, Gurman nos revela que aunque han probado estos colores llamativos junto a clásicos como el plata y gris oscuro, no todos ellos verán la luz del día. Si finalmente llegan a comercializarse, este modelo se convertiría en el más colorido desde la era del iBook G3 en los años 90, donde disfrutamos de opciones como Tangerine y Graphite.
Un nuevo enfoque al mercado
Aparte de su atractivo visual, esta nueva MacBook también busca ser asequible. De acuerdo con Ming-Chi Kuo, el precio estará por debajo de 1.000 dólares, una jugada arriesgada que podría captar la atención tanto de estudiantes como de usuarios empresariales. Pero eso no es todo; se dice que llevará un chip similar al del iPhone, posiblemente el A18 Pro, dejando atrás la serie M.
¿Una revolución en el diseño?
Pensando en mantener los costos bajos sin sacrificar calidad, Apple empleará un nuevo proceso de fabricación para crear una estructura de aluminio que será ligeramente inferior a las 13 pulgadas. Con esto buscan competir cara a cara con los Chromebooks y atraer a ese público joven y dinámico.
A medida que se acerca la fecha prevista para el lanzamiento —que podría ser tan pronto como marzo— nos preguntamos: ¿será este el empujón necesario para revitalizar la imagen del MacBook entre las nuevas generaciones?
