La plataforma de videos más famosa del mundo ha decidido poner coto a la creación de trailers de películas falsos, esos que a menudo nos engañan con su apariencia casi real. La semana pasada, YouTube dio un golpe sobre la mesa y desactivó la monetización para dos grandes canales: Screen Culture y KH Studios, que juntos suman más de dos millones de suscriptores.
Una decisión controvertida
Aparentemente, estos canales se han hecho populares gracias a su habilidad para crear contenido llamativo usando inteligencia artificial. Pero claro, no todo lo que brilla es oro. Estos creadores han estado alimentando el morbo con trailers que prometen secuelas sorprendentes o adaptaciones nunca vistas, como un nuevo capítulo del universo Marvel o una historia en el mundo mágico de Harry Potter. Sin embargo, tras ese clicbait se esconden montajes engañosos que buscan hacer dinero a costa del espectador.
Censura o protección al consumidor
Aunque hay quienes defienden la libertad creativa, es difícil no ver lo problemático de este fenómeno. La propia política de monetización de YouTube menciona claramente la importancia de evitar contenidos engañosos. A pesar de poder apelar esta decisión, tanto Screen Culture como KH Studios parecen estar atrapados en un ciclo del que les será complicado salir.
Desde KH Studios, su fundador expresó su frustración: «He estado trabajando en esto a tiempo completo durante tres años; siempre he querido explorar posibilidades creativas y no confundir al público». Y así es como se siente muchos creadores ante esta nueva realidad en la plataforma: un tirón de orejas por parte del gigante tecnológico mientras intentan navegar por las aguas turbias del contenido digital.