Con la reciente desaparición del Pro Display XDR de Apple, muchos usuarios de Mac se quedaron mirando las estanterías vacías, buscando opciones de pantallas de alta resolución. Ahora solo queda el Studio Display y el Studio Display XDR, ambos con una calidad de imagen impresionante y una integración con macOS que hace soñar. Pero, ¿y qué pasa con aquellos que prefieren un formato más amplio? Ahí es donde entra en juego el LG UltraFine 6K (32U990A), una pantalla que se presentó en enero de 2025 y que finalmente llegó al mercado el pasado octubre.
Un Espacio de Trabajo Inigualable
Lo primero que me llamó la atención del UltraFine 6K fue lo mucho que cambia la experiencia tener un espacio amplio para trabajar. Comparado con los monitores más pequeños a los que estoy acostumbrado, este gigante de 32 pulgadas me ha permitido tener varias aplicaciones abiertas sin sentirme apretujado. Todo fluye como debería en mi “centro de mando” editorial.
Calidad Visual Impresionante
Y no solo eso, ¡la nitidez es espectacular! Con una resolución de 6,144 x 3,456 píxeles, todo se ve increíblemente nítido; es como si tuviera un Retina frente a mí. Mientras otros monitores en su rango ofrecen solo resolución 4K y pierden esa claridad esencial, el UltraFine 6K mantiene la frescura visual intacta gracias a su alta densidad de píxeles. Y para los usuarios de Mac, su conectividad Thunderbolt 5 convierte todo en un paseo: basta un solo cable para cargar el MacBook Pro y conectar otros accesorios.
A lo largo del tiempo que he estado usando esta maravilla tecnológica, la fiabilidad ha sido impecable. Desde despertar del sueño hasta las opciones de escalado en macOS, todo funciona como un reloj suizo. Eso sí, aunque hay algunos detalles menores donde Apple aún brilla más —como en el HDR— este monitor ofrece algo difícil de encontrar: un equilibrio entre tamaño y funcionalidad.
Pensar en gastar $1,999 puede hacer temblar a cualquiera; sin embargo, actualmente LG tiene una oferta bastante atractiva bajando el precio a $1,299. Con esto sobre la mesa, ¿quién podría resistirse a mejorar su espacio creativo?
