Recientemente, el mundo tecnológico ha sido sacudido por la noticia de los despidos en Apple, especialmente aquellos relacionados con su ambicioso proyecto Vision Pro. Lo que inicialmente parecía ser una simple reducción de personal se ha convertido en un problema mucho más amplio, como señala Mark Gurman de Bloomberg. En un principio, se hablaba de alrededor de 100 puestos eliminados del Vision Products Group, centrados principalmente en los equipos dedicados a los videojuegos y videos inmersivos. Pero ahora sabemos que el recorte fue mucho más allá.
Impacto en toda la empresa
Gurman revela que las tijeras también han cortado efectivos en otras áreas cruciales del equipo Vision Pro, abarcando desde la seguridad del dispositivo hasta la integración con Siri y el desarrollo de visionOS. Todo esto sucedió poco después de que Paul Meade, quien lideraba esta división, decidiera marcharse a OpenAI, dejando a muchos preguntándose qué futuro le espera a este proyecto tan prometedor.
Dudas sobre el camino a seguir
A lo largo de estos meses, los miembros del grupo Vision Pro han estado presionando al nuevo CEO John Ternus para continuar apostando por esta plataforma. Sin embargo, parece que sus palabras no han caído bien. Aquellos que han tenido conversaciones con Ternus cuentan que desde el principio mostró escepticismo sobre el producto: lo consideró demasiado voluminoso y caro para atraer a un público masivo.
Aun así, hay un rayo de esperanza ya que Ternus sigue apoyando el proyecto de las gafas inteligentes codificado como N50, cuya salida está programada para el próximo año. No obstante, Gurman advierte que si este tipo de dispositivos no logran conectar con los consumidores, podría llegar un momento en el cual Ternus decida dar un giro radical y desestimar por completo las soluciones portátiles. Todo esto pone en entredicho incluso al sucesor del Vision Pro, conocido internamente como N224, cuyo lanzamiento se prevé para finales de 2028.
